MAKING OF

Cómo se hizo. Lo que comenzó siendo un recurso para promocionar la película en el medio televisivo, ha acabado convirtiéndose en una cotizada opción del dvd. El making of se basa en un rodaje paralelo al rodaje de la película. Se trata de mostrar los entresijos de la magia del 7º arte y nos sitúa peligrosamente en la sutil frontera que separa la realidad de la ficción y que tanto se parece a la que separa la infancia de la madurez. Quien más quien menos, se ha sentido intrigado al ver cómo un mago saca de su chistera, un conejo, un par de palomas, un lechón y una pequeña pecera con un extrañadísimo pececillo de color butano. Imagínense un making of del truco, que incluyese entrevistas al conejo y al resto de sus colegas de chistera, confesando a la cámara que en realidad, el mago es un tipo bastante torpe que no es capaz de montar una mesa auxiliar de Ikea y que el pececillo de color butano ha sido fabricado en Taiwán y se recarga igual que un teléfono móvil. El making of abre un mercado infinito de posibilidades. No sería mala idea acoplar a las mesas de los restaurantes, una tele como la que tienen las mesas de los bingos, y mientras te pones como el tenazas, puedes seguir atentamente el making of de cada plato y convertir la cocina de diseño en una cocina verité. El besugo contaría sus problemas de espalda, la dorada confesaría su secreta pasión por lo dulce, y los profiteróles admitirían su aversión a la nata montada. Y hablando de nata montada. A los futuros papás que tengan pensado colarse en el paritorio y plasmar en mini-dvd los momentos estelares de las contracciones y gruñidos naturales de las futuras mamás, utilizando el zoom para hacer fundidos a negro con los restos de la placenta, les propongo incluir en la cinta el making of de la criatura. Es fácil. Nueve meses antes y con iluminación al gusto, se deja la cámara en modo automático y from lost to the river. Ya puestos, las cosas mejor hacerlas bien. Personalmente, nunca he entendido del todo el afán que tienen algunos por grabar el parto. ¿Qué hace esta gente con la cinta? ¿La ven con los amigos? ¿Con la familia? ¿Esperan que la vea el hijo? ¿La ven ellos? ¿Es bueno revivir ese momento National Geographic? ¿Es legal? Lo cierto es que podemos asistir al making of de la vida y también al de la muerte. De hecho ya proliferan tumbas y panteones con un monitor integrado que al acercarte se conecta y te aparece un último saludo del finado, un epitafio audiovisual. Pues bien, esta es la idea. Incluir un making of del interfecto que podría ofrecer traileres de otros difuntos, y emitirlo en abierto con cortes publicitarios o aplicando el pay per view, opción ésta que emitiría una versión Premium que incluiría (en caso de existir y a modo de gancho) el making of del parto. Es decir, que pagando podríamos ver el Cómo se hizo y el Cómo se deshizo. Un nuevo modo de perpetuarse pasándose por el forro el discutible y prescindible dichoso ‘montaje del director’.

claqueta

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